Es fundamental diferenciar la responsabilidad académica de la salud mental. Los deberes son urgentes (tienen fecha para mañana), pero no son más importantes que el sueño o la estabilidad emocional. Si terminar una tarea implica llantos, gritos y acostarse a las tantas de la madrugada, prioriza el descanso (Importante). Escribe una nota al profesor explicando que, por motivos de bienestar familiar, esa tarde no se ha podido terminar. Tú eres el protector de la salud de tu hijo, no un asistente del colegio.