A continuación te presento tres técnicas para aplicar la asertividad en tu día a día con tus hijos:
1. El "NO" Empático (Validar la emoción manteniendo las normas)La clave de la crianza asertiva es separar lo que el niño siente (que siempre es válido) de lo que el niño hace (que es lo que tú limitas).
- Tu hijo: "¡No quiero apagar la tele, eres el peor, te odio!"
- Tu respuesta asertiva: "Entiendo perfectamente que estés enfadado y que te dé rabia apagar la tele. Es normal. Pero el tiempo de pantalla se ha acabado por hoy y es hora de cenar."
Estás validando, comprendiendo, aceptando sus emociones sin ofenderte por sus palabras porque sabes que son fruto de la frustración, pero el botón de la tele se apaga.
Eso sí, no cometas el error de apagar la televisión y salir del salón dejando a tu hijo solo y enfadado porque eso va a generarle una frustración con la que no va a saber lidiar. Es mejor dedicar cinco minutos a acompañarle antes de abordar la siguiente tarea. En ese tiempo puedes acariciarle, besarle, abrazarle, decirle algo gracioso, hacerle cosquillas, recordarle algo bueno que ha pasado en el día o que sucederá al día siguiente, etc.
Tú tienes el poder de transformar un momento traumático en el mejor momento del día.
2. La Técnica del Disco Rayado (Para los negociadores incansables)Tus hijos van a intentar buscar fisuras en tu "no". Te prometerán cosas, llorarán o te pedirán "solo cinco minutos más". Si entras al trapo, estás perdido/a. Elige una frase corta y repítela con el mismo tono de voz monótono, pase lo que pase:
- Hijo: "¡Pero un ratito más, te prometo que luego me baño rápido!"
- Tú: "El tiempo de juego ha terminado."
- Hijo: "¡Nunca me dejas hacer nada, a mis amigos sí les dejan!"
- Tú: "Sé que te da rabia, pero el tiempo de juego ha terminado." Al no darles nuevos argumentos, se quedan sin material para discutir y la rabieta se desinfla mucho antes.
En todos estos casos es muy importante que acompañes a tu hijo. Validar su emoción no es únicamente evitar el enfado sino que requiere una labor de reparación para ayudarle a recuperar la calma (recuerda que eres su contenedor o guía emocional).
Dirigirle con amor hacia la siguiente tarea y acompañarle mientras sea preciso va a ayudar a disipar toda la energía que ha generado por ese momento de frustración.
Si consigues que lo que viene después de lo que les has quitado sea mejor que lo anterior, estará mucho más dispuesto a cumplir las normas.
Un secreto: no hay nada mejor que tu atención.
3. Cambiar los mensajes "TÚ" por mensajes "YO"Cuando estés al límite de tu paciencia, evita atacarles. Si les atacas, terminarás sintiéndote culpable y ellos se pondrán a la defensiva, con lo que el conflicto escalará.
- Mensaje tipo TÚ (Agresivo): "¡Eres un desordenado, me tienes harto, siempre dejas todo tirado!"
- Mensaje tipo YO (Asertivo): "Yo estoy muy cansada hoy y necesito ver el salón recogido para poder descansar. Por favor, guarda tus juguetes ahora."
Recuerda que es injusto etiquetar a tu hijo por algo que ha hecho en ese momento o incluso algo que hace habitualmente. El tipo de mensajes "Tú eres..." o "Tú siempre..." no tiene en cuenta las circunstancias en las que ha sucedido, anula todas las ocasiones en que tu hijo ha actuado de otra manera y demuestra que no tienes confianza alguna en que pueda mejorar.
Al calificarle de esa manera tal vez pienses que estás ayudándole a corregir sus defectos pero lo que estás haciendo realmente es reforzar ese comportamiento, ya que asume por tus palabras que él es así y no puede cambiar.
Esta técnica puede parecer complicada pero realmente se basa en algo muy simple: ser sinceros. Es posible que no quieras que tu hijo te vea como una persona débil y que te de miedo que deje de creer en tu supuesta omnipotencia. La sensación que nos produce la admiración de nuestros hijos es altamente adictiva pero, como toda droga, su consumo termina siendo perjudicial.
Debes quitarte la coraza y mostrar tus necesidades. Con ello, tu hijo aprenderá a respetar tu espacio y a tenerte en cuenta pero manteniendo el valor de sus propias acciones.
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